Institucionales

Visita espiritual

 

Adriana Eslava en el Club Campestre

 

La reconocida presentadora Adriana Eslava, hija del torero Pepe Cáceres y la ex reina Olga Lucía Botero, estuvo en la capilla del Club Campestre de Cali el pasado viernes 22 de enero, y aunque muchas personas reconocen en ella a una mujer luchadora que no se dejó vencer por un atentado en el que un sicario en 1987 le disparó sin compasión e hizo que perdiera su ojo derecho, muchos no saben que la presentadora es una gran líder espiritual que gracias a su profunda fe católica hoy hace parte de la comunidad Emaús con quienes vino a congregarse para compartir su testimonio de vida.

Ella asegura que Emaús no es un movimiento, no es una comunidad, simplemente es un retiro diseñado para que en 48 horas los creyentes puedan tener la capacidad de entender cuánto los ama Dios, “Es una experiencia que no le hace daño a nadie, nos ayuda a quitarnos ese piano de dolor que tenemos encima, de lo que se hace en Emaús no se cuenta nada, no se explica qué pasa, simplemente porque es una cadena de sorpresas que dura 48 horas. No es una secta, no es nada raro… es un regalo maravilloso para quienes hemos sido bautizados en la fe católica y se nos olvidó qué era eso”.

Revista San Joaquín: Y porqué Adriana Eslava viene a contar su historia?

Adriana: Emaús tiene algo importante y es que, para quienes hemos caminado en Emaús, las historias y testimonios personales de vida son importantes, porque de todos tenemos que aprender y hoy vengo simplemente a contarles mi caso.

Revista San Joaquín: Todos sabemos sobre el atentado que sufrió y cómo pese a todo, usted transformó sus problemas en cualidades y se convirtió en un ícono de la presentación en Colombia, pero ¿qué mensaje van a recibir de usted?

Adriana: Con el simple hecho de verme se darán cuenta cuál es el gran mensaje de mi vida, ¿qué voy a decir? No tengo ni idea, porque es Dios el quien habla a través de nosotros. Básicamente es contar mi experiencia al ser parte de Emaus, Es contar lo que ha pasado en mi vida desde que conozco Emaus.

Revista San Joaquín: ¿Para quienes no conocen de Emaús, qué mensaje desea compartir?

Adriana: Primero quiero decirles que no hay lugar… Es difícil encontrar un marco más bello como éste del Club, que además significa y simboliza mucho para mí porque fue diseñado por mi suegro Fernando Borrero Caicedo. Además es curioso que yo venga por primera vez a Cali a este encuentro en este lugar… es muy particular y divertido. Creo que es un lugar muy bello para poder tener ese encuentro de espiritualidad con Dios y recordar como cuando eran niños y se creía en las cosas simples de la vida… El mundo es cada vez más complejo y difícil, nuestro país cada día atraviesa por momentos más  difíciles y lo único que nunca cambia es el inmenso amor que Dios tiene para nosotros,  encontrar eso es verdaderamente "ganarse el baloto".